El ajo negro y sus propiedades

21May17

 

Vaya por delante a todo lo que sigue que me parece estupendo que cada cual desayune lo que le venga en gana, hasta ahí podríamos llegar o que venga Dios y lo vea (que diría cualquiera de mis dos abuelas).

Lo que me pone un poco (bastante) de los nervios es la falta de rigor en la exposición de teorías e hipótesis sobre presuntas propiedades de algunos productos (sobre todo alimenticios, pero no solo).

Ojo, no digo que el producto en cuestión no tenga propiedades… evidentemente todo objeto físico tiene propiedades (peso, densidad, color, olor, sabor, textura…), incluso algunos pueden tener propiedades terapéuticas. Lo que digo es que esto, en general, no se comprueba con rigor (usando el método científico). Con frecuencia se apela a “un reciente estudio de la Universidad de…”, estudio que nadie lee y que en el mejor de los casos se hace con precisión aceptable.

Vayamos a un ejemplo: se ha puesto de moda el ajo negro. Se trata de un ajo al que se le ha sometido a un proceso de envejecimiento controlado que lo priva de su característico sabor fuerte y lo convierte en un elemento estrella para que se luzcan los gourmets, cocineros de prestigio, o simples aficionados.

Se nos dice que es buenísimo contra el cáncer. O sea que puedo estar cinco años desayunando ajos negros y si al cabo de ese tiempo no me ha dado un cáncer, la responsabilidad es del ajo… o por el contrario: ¿hay experimentos con ratoncitos que respalden la aseveración?. Si los hay no digo nada, pero mira que lo dudo.

En todo caso, para que el tema cale, es necesario que el producto en cuestión cumpla dos condiciones: 1) Venir de Oriente (China, es el origen ideal) y 2) Tener un precio al menos cuatro veces superior al equivalente local (el ajo blanquito de toda la vida).

Vamos, que si te gusta el ajo negro y lo puedes pagar, pues adelante con el desayuno creativo, pero no disfracemos el tema de lo que no es.

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2 Responses to “El ajo negro y sus propiedades”

  1. 1 Antoni Vidale

    Lo que no mata engorda. Máxima universal. Lo siento, pero tengo que darte la razón. Míralo y verás que puedes, y lo peor es que debes, comer alfalfa, bueno para un montón de cosas, o cardo borriquero, estupendo para otro montón. Y si me apuras apunta tierra que seguro es beneficiosa para algo Los hay que se inflan de costoso oro venga de donde venga. Serán gili…

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  2. Así es el ser humano: crédulo con lo incierto y escéptico con lo evidente.

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