La vida del cazador-recolector según los románticos

10Feb14

cazaLeo en “Todo sobre nuestro mundo” de Christopher Lloyd: “Imagina un mundo en el que pudieras tener cualquier cosa que quisieras, en el que pudieras comer grandes cantidades de alimentos frescos, de todas las variedades. Imagina que tuvieras que trabajar no más de unas tres o cuatro horas de media al día. En ese mundo podrías dormir y descansar todo lo que te apeteciera, pasar el tiempo con tus amigos y parientes, cocinar, hablar, bailar o, simplemente, divertirte. Y no te preocupes por el dinero, las hipotecas o las deuda. No necesitarías nada de eso… Apenas habría riesgos de enfermedades… La guerra y la violencia serían muy poco frecuentes… habría comida para todos y no sería preciso competir por los recursos naturales…”

Bueno he cortado un poco para no hacerlo demasiado largo, pero no he quitado nada que pueda desfigurar el sentido.

Dicho esto: volvemos, una vez más, a la idealización del pasado (bastante remoto en este caso), al mito del buen salvaje y demás zarandajas. Y todo esto lo dice este buen señor sin demostrarlo, sin aportar ni una sola prueba que lo avale. Por algunas cosas que he podido leer, no cabe afirmar que la vida fuera tan maravillosamente feliz como nos la describen algunos defensores del mito de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Tampoco creo que podamos decir que fuese penosa en extremo, pero probablemente fuera dura: si nuestros primeros ancestros se bajaron de los árboles, no creo que lo hicieran por afán de aventura (como ahora nos apuntaríamos a un curso de barranquismo o de buceo), sino probablemente fuera motivado por un cambio climático que hizo que la comida ya no fuera tan abundante como nos describe Lloyd (que parece que las latas de cocacola colgasen de los árboles y que no hubiera más que estirar la mano para conseguir un kebab).

En todo caso creo que por muy aventureros enrollados que se consideren algunos, al final siempre les gusta volver a su hogar calentito (gracias al petróleo) y a su botiquín bien pertrechado (por si tienen jaqueca).



No Responses Yet to “La vida del cazador-recolector según los románticos”

  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: